Como cuerpo humano estamos compuestos de cuatro cuerpos, nuestro cuerpo físico,emocional,mental y espiritual. Estos cuatro cuerpos están interconectados y entretejidos, creando nuestro ser humano total. Nuestro ser está ligado a toda existencia a través de nuestro cuerpo de luz.
Nuestro cuerpo de Luz es mucho mayor en tamaño que nuestro cuerpo físico. Este cuerpo es capaz de moverse a través del tiempo y el espacio, conectándonos con otras dimensiones de realidad y otras formas de vida que existen por toda la creación.
Nuestro cuerpo de luz contiene la escencia de nuestro yo multidimensional, y al cambiar nuestra conciencia y acceder a nuestro cuerpo de luz somos capaces de movernos a través de diferentes dimensiones y ver otras realidades. A través de nuestro cuerpo de luz tenemos la capacidad de acceder y comunicarnos con diferentes dimensiones con el propósito de nuestro crecimiento, aprendizaje y desarrollo.
La mayor parte de este proceso de comunicación ocurre durante el tiempo de nuestro sueño y en estados meditativos. Pero parte de nuestro proceso evolutivo supone la construcción e integración de nuestro cuerpo de luz en nuestras formas humanas. Al integrar nuestro cuerpo de Luz humano será posible para nosotros acceder y comunicarnos conscientemente con otras dimensiones, adquiriendo conocimiento, sabiduría y guía. Al ser conscientes de la guía y la sabiduría que están disponibles para nosotros, seremos entonces capaces de aplicar este conocimiento dentro de nuestras propias vidas, sanándonos a nosotros mismos, a nuestro mundo, y permitiéndonos avanzar más por el sensero de nuestra evolución.
Por muchos miles de siglos, nuestras vidas han sido controladas por los sistemas de creencias mantenidos dentro de nuestras sociedades y culturas. Estos sistemas de creencias se han convertido en el patrón por el cual creamos nuestras propias vidas y nuestras propias realidades. Aceptamos las creencias de otros y recreamos su realidad, repitiendo así el daño y destrucción de la humanidad y nuestro planeta. Todo este recrear y repetir ha creado un patrón de energía que ha sido arraigado en el campo energético de nuestra tierra a través de nosotros.
El anteproyecto original para la tierra era uno de paz, amor y armonía entre todos los seres vivientes. Ese anteproyecto aún existe debajo de los patrones de nergía y estructuras que nosotros, como seres humanos hemos iniciado.
En algún momento de nuestra historia se permitió pensar que eramos superiores a todas las demás formas de vida en este planeta. Permitimos que estos pensamientos se convirtieran en la base de nuestros patrones de creencias y, por lo tanto, empezamos nuestro viaje de separación y el arraigamiento de estos patrones en el campo energético de nuestra tierra.
Nuestra tierra es un campo energético vivo, y mientras caminamos sobre su cuerpo, se forma una conexión energética entre nosotros y la tierra. Es a través de esta conexión energética que todos nuestros pensamientos, sentimientos y creaciones se transfieren, se arraigan, y se conservan en el campo energético de la tierra. Es este campo energético el que nos ayuda a crear nuestra realidad física.
Al crear nuestra realidad física nos adentarmos en estos patrones energéticos de memoria. Si estas memorias son de patrones negativos, viejos y obsoletos, tendremos mucha dificultad para crear una vida de amor, paz y armonía. Todos estamos aquí en esta tierra porque necesitamos sanar y evolucionar, y para poder hacer eso necesitamos cambiar nuestros patrones de creencias, estructura y comportamiento.
A medida que evolucionamos, crecemos y nos desarrollamos, empezamos a acceder a nuestra verdad interior, que semantiene en los aspectos más profundos de nosotros mismos. A medida que descubrimos nuestra verdad interior , en este viaje, descubrimos que es sólo a través del espíritu, que podemos obtener algún entendimiento de lo que está ocurriendo en nuestro mundo. Con esta comprensión podemos iniciar un proceso de sanación, liberar viejos patrones de creencias y comportamientos y permitir a nuestro espíritu, guiar nuestra vida diaria.
A medida que la conexión con nuestro Ser se fortalece, podemos aprovechar la verdadera escencia de nosotros mismos, la cual en su núcleo es una escencia de amor. Es sólo a través de sanarnos a nosotros mismos que podemos aprovechar nuestra escencia de amar y es sólo a través del amor por nosotros mismos que podemos halar Luz hacia nuestros cuerpos físicos, y así activar, construir e integrar nuestro cuerpo de luz en nuestros seres físicos.
Al conectar con nuestra verdadera escencia de amor y permitir que la energía sea canalizada a través de nosotros, podemos empezar a trasformar los patrones de energía que se mantienen en la tierra, permitiendo que surja el anteproyecto original de amor, paz y armonía.
El acceso a nuestra verdadera escencia de amor inicia cambios en nuestra estructura molecular, lo que nos permite empezar a construir nuestro Cuerpo de Luz. A medida que construimos nuestro cuerpo de Luz, permitimos que los aspectos sanados de nosotros mismos se fusionen y combinen con el amor de nuestra verdadera escencia, permitiendo así que nuestro cuerpo físico contenga cada vez más de nuestro cuerpo deluz.
Nuestra tarea consiste en sanarnos y fusionar todos los aspectos de nosotros mismos con nuestra verdadera escencia, y al hacerlo así, nuestros desafíos unirán fuerzas y nuestros aspectos no –sanados saldrán a la luz, ayudándonos a sanar cualquier separación que sigamos llevando. Esto a su vez transformará los patrones de energía que se mantienen en nuestra madre Tierra., permitiéndonos construir e integrar nuestro cuerpo de Luz, y en última instancia, convertirnos en la Luz y Amor que somos, nuestra verdadera escencia en forma humana.
Heily K. Saranyio.